...había una niña que soñaba con vivir muchas vidas diferentes, con visitar ciudades y paises que sólo existían en los libros, en su imaginación, y se imaginaba como sería viajar en tren, en avión, en barco... quería descubrir el mundo, quería ver algo más que aquellas montañas al final de la calle, aquellas casas pequeñas y desiguales que se amontonaban sin ningún criterio; un pueblo hecho de recortes, de gente que iba y venía, cada vez con menos que contar, menos que compartir. Soñaba con escapar de allí, con ser diferente, con tener una vida propia, fuera de los limites impuestos, porque no quería que ninguna de aquellas personas pudieran manejar su vida, porque nadie tenía derecho a opinar ni a juzgarla. Porque no encontraba a nadie que tuviera la misma imaginación, ni las mismas ganas, porque era más fácil quedarse allí y acomodarse, y conformarse con lo que había, que no estaba tan mal. Ella no paraba de hacerse preguntas, de soñar despierta, de inventar un futuro mejor, y estaba dispuesta a conseguirlo.
Poco a poco la niña creció y por fin, se fue, decidida a perseguir sus sueños, aunque a pesar de lo que siempre hubo querido, no se fue para siempre. Tuvo que volver, muchas veces, más de las que deseaba seguramente, y cada vez era como una herida nueva, porque se daba cuenta de que había buscado, pero no había encontrado nada que la sacara de aquel lugar para siempre, y que allí tampoco lo encontraría, y cada regreso era como una nueva derrota, como si todo y todos se hubieran puesto de acuerdo para hacerle ver que se equivocaba, que esa vida que buscaba no la encontraría, y que ahora tampoco podría volver, porque sentía que este no era su sitio, como no lo había sido nunca. Ya no existía ningún lugar para ella. Sentía que le faltaba el oxígeno, que algo se le agarraba en el pecho, un dolor que la atravesaba, y un sabor amargo a derrota se le quedaba en la boca.
Pero a pesar de todo, había que seguir, como si todo fuese normal, como si no importara que desde que estaba allí todo a su alrededor se hubiera vuelto oscuro; daba igual lo mucho que brillase el sol ahí fuera, si a ella no le llegaba. Sacar fuerzas de donde ya no quedaban, y volver a soñar, volver a verlo todo con ojos nuevos, volver a buscar un camino y una vida, volver a reir, volver a ser la niña que solo quería ser feliz.
lunes, 12 de octubre de 2009
sábado, 20 de junio de 2009
Litros de alcohol
... corren x mis venas, mujer...
Puede ser que sea siempre así, y en realidad, qué más da.
Me lo paso bien, en la Taxara la música no está mal y además ponen camas cuadradas y redondas (wOw), y el finde que viene prometen mojitos... un poco más de playa, y a ver, estamos casi en Cádiz, con toda su luz, con su arena fina y sus aguas de azul turquesa. El Atlántico. A lo mejor tenemos que llamar y decir, mira, madre, que no voy a volver.
Yo no puedo pasarme toda la vida esperando. Si la esperanza es lo último que se pierde, antes de eso tiene que ir la paciencia, ¿no? Y otras muchas cosas, pero eso es lo primero que siempre se me acaba.
Y ahora solo quiero dormir, y despertarme junto al mar, sentir el viento, la luna llena, la noche, el día... Lo echo mucho de menos, como también echo de menos muchas más cosas.
Hacía mucho que no bailaba descalza como hoy. Quizá nunca. Y no me importa...
A quién le importa lo que yo haga,
a quién le importa lo que yo diga...
Puede ser que sea siempre así, y en realidad, qué más da.
Me lo paso bien, en la Taxara la música no está mal y además ponen camas cuadradas y redondas (wOw), y el finde que viene prometen mojitos... un poco más de playa, y a ver, estamos casi en Cádiz, con toda su luz, con su arena fina y sus aguas de azul turquesa. El Atlántico. A lo mejor tenemos que llamar y decir, mira, madre, que no voy a volver.
Yo no puedo pasarme toda la vida esperando. Si la esperanza es lo último que se pierde, antes de eso tiene que ir la paciencia, ¿no? Y otras muchas cosas, pero eso es lo primero que siempre se me acaba.
Y ahora solo quiero dormir, y despertarme junto al mar, sentir el viento, la luna llena, la noche, el día... Lo echo mucho de menos, como también echo de menos muchas más cosas.
Hacía mucho que no bailaba descalza como hoy. Quizá nunca. Y no me importa...
A quién le importa lo que yo haga,
a quién le importa lo que yo diga...
viernes, 19 de junio de 2009
Checkpoint
Estas horas, esta tranquilidad. La casa vacía, los ojos cansados, el calor sofocante... Se hace raro, pero a veces viene bien poder pensar, aunque tenga de fondo el zumbido (por llamarlo de alguna manera) de este ordenador.
No sólo por haber pasado estos últimos días en Granada, que es como mi punto de partida, la ciudad que un día lo prometía todo y donde pasé 5 años de mi vida, la misma en la que ahora me cuesta reconocerme; pero quizá desde que he vuelto me planteo una vez y otra vez con quién estoy, quién me queda. Porque mucho hemos cambiado, yo y todos.
Después de tantos años hago un alto en el camino, y aunque no sepa donde voy, y sepa que no queda más remedio que hacerlo sola, me doy cuenta de que todos seguimos el nuestro y que para bien o para mal, no es posible desandarlo, y que ha ido marcándonos por los pies hasta el alma. Haciendo un repaso rápido, la única conclusión es que tal como decía Neruda, nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
No sólo por haber pasado estos últimos días en Granada, que es como mi punto de partida, la ciudad que un día lo prometía todo y donde pasé 5 años de mi vida, la misma en la que ahora me cuesta reconocerme; pero quizá desde que he vuelto me planteo una vez y otra vez con quién estoy, quién me queda. Porque mucho hemos cambiado, yo y todos.
Después de tantos años hago un alto en el camino, y aunque no sepa donde voy, y sepa que no queda más remedio que hacerlo sola, me doy cuenta de que todos seguimos el nuestro y que para bien o para mal, no es posible desandarlo, y que ha ido marcándonos por los pies hasta el alma. Haciendo un repaso rápido, la única conclusión es que tal como decía Neruda, nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
lunes, 15 de junio de 2009
Te puedes creer lo que quieras, hasta que los elefantes vuelan.
Puede ser que el gesto con la mano quiera decir algo; puede ser que si... o puede ser que no. Se puede creer o no creer.
Y yo, como perdida en el Pais de las Maravillas, a veces me hago muy grande y no quepo en ningun lugar, y a veces me vuelvo pequeñita, pequeñita y naufrago entre lágrimas, y otras veces no entiendo nada y todo me parece absurdo... pero continuo persiguiendo al conejo blanco. Necesito respuestas.
Hecho es simple, como cantaba Mucho Muchacho. Me regalaba la oreja, y cuando es hora de insert coin, como si se me hubiera comido la lengua el gato.
El misterio se fue, y solo queda el fantasma.
Hilos de agua,
restos de sal,
nubes de risa...
Tus ojos me llevan
a otros puertos,
a otros mares...
Y yo, como perdida en el Pais de las Maravillas, a veces me hago muy grande y no quepo en ningun lugar, y a veces me vuelvo pequeñita, pequeñita y naufrago entre lágrimas, y otras veces no entiendo nada y todo me parece absurdo... pero continuo persiguiendo al conejo blanco. Necesito respuestas.
Hecho es simple, como cantaba Mucho Muchacho. Me regalaba la oreja, y cuando es hora de insert coin, como si se me hubiera comido la lengua el gato.
El misterio se fue, y solo queda el fantasma.
Hilos de agua,
restos de sal,
nubes de risa...
Tus ojos me llevan
a otros puertos,
a otros mares...
miércoles, 10 de junio de 2009
Aquí, ahora.
Sin más fondo, sin más palabras.
Nada puede ser mas cierto, y nada puede ser más incierto.
Un lugar, coordenadas. Una hora, una fecha.
No sé donde voy.
Supongo... supongo que pronto (cuán relativo puede ser este "pronto"), tendré un (otro) trabajo, tendré una (otra) casa, tendré una (otra) vida. Como si ésta no lo fuera.
¿Qué más se necesita para considerar a la existencia vida? ¿Un horario de lunes a viernes y una nómina a fin de mes? ¿Una serie de relaciones con otras personas? ¿La presencia de agua en Marte?
No sé, es demasiado tarde para encontrar respuestas, y más aún para hacerse preguntas.
Y mañana... paso firme.
Nada puede ser mas cierto, y nada puede ser más incierto.
Un lugar, coordenadas. Una hora, una fecha.
No sé donde voy.
Supongo... supongo que pronto (cuán relativo puede ser este "pronto"), tendré un (otro) trabajo, tendré una (otra) casa, tendré una (otra) vida. Como si ésta no lo fuera.
¿Qué más se necesita para considerar a la existencia vida? ¿Un horario de lunes a viernes y una nómina a fin de mes? ¿Una serie de relaciones con otras personas? ¿La presencia de agua en Marte?
No sé, es demasiado tarde para encontrar respuestas, y más aún para hacerse preguntas.
Y mañana... paso firme.
sábado, 11 de abril de 2009
Y una de piratas
Ahí fuera no termina de dejar de llover. Para un rato, y vuelve.
Ahí abajo, lo de siempre. No me interesa. No sé porqué pero es que paso mil.
Aquí, con tranquilidad, una peli, después otra... y así vamos pasando el tiempo, y en realidad es que ya no queda apenas nada, entre viajes, visitas y la rutina del curro no te puedes parar ni a pensarlo...
Y a veces parece que se deja intuir algo más, lo que venga después no tiene que ser diferente de lo que hubo antes, pero no puede ser igual, no puedo pretenderlo.
Ultimamente mi vida se llena de personajes que son, que han sido, que se renuevan, que evolucionan. Y yo estoy demasiado estancada, y tendria otra vez que saltar, y empezar algo nuevo, no sé muy bien el qué.
Pero un sábado, a estas horas de la noche y en estas circunstancias... creo que no es para averiguarlo.
Mientras, otra historia, esta totalmente diferente...
Ahí abajo, lo de siempre. No me interesa. No sé porqué pero es que paso mil.
Aquí, con tranquilidad, una peli, después otra... y así vamos pasando el tiempo, y en realidad es que ya no queda apenas nada, entre viajes, visitas y la rutina del curro no te puedes parar ni a pensarlo...
Y a veces parece que se deja intuir algo más, lo que venga después no tiene que ser diferente de lo que hubo antes, pero no puede ser igual, no puedo pretenderlo.
Ultimamente mi vida se llena de personajes que son, que han sido, que se renuevan, que evolucionan. Y yo estoy demasiado estancada, y tendria otra vez que saltar, y empezar algo nuevo, no sé muy bien el qué.
Pero un sábado, a estas horas de la noche y en estas circunstancias... creo que no es para averiguarlo.
Mientras, otra historia, esta totalmente diferente...
miércoles, 1 de abril de 2009
Abril
La verdad es que si se va notando el aire que viene con otro color, que los días son más largos, que hay más movimiento, como si pasara más rápido... a lo mejor porque esto ya va para atrás, los días pasan, y las semanas, y llegamos a una nueva estación...
Si lo pienso, ya no queda nada. Un tirón.
Y ahora todo se empieza a poner interesante, muy interesante.
Si lo pienso, ya no queda nada. Un tirón.
Y ahora todo se empieza a poner interesante, muy interesante.
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