jueves, 5 de agosto de 2010

I like birds

Escuchando a los Eels, son casi las 12 de la noche, se acaban mis días libres y mañana tengo q volver al trabajo, al uniforme, la plancha… pero bueno, por la tarde al cine, y por qué no, a cenar algo rico en casa.

Estamos valorando las posibilidades de estas vacaciones en Ibiza, de algún finde de septiembre en ciudades europeas (Lisboa o Milán, que cool), quizá en mi pueblo, algún concierto, ya sean los Eels o sea Elbicho, o puede que todos, aunque no tengo tantos fines de semana… va llegando el otoño, a pesar de que aún estamos en pleno verano y da mucha pereza salir a la calle, pero empieza a hacer viento por las noches, y seguirá haciendo bueno, no este calor horrible, y empezaré a hacer vida en Madrid, que ya va siendo hora.

Estos días sola en la casa me están sirviendo para acostumbrarme a estar aquí, a andar un poco por el barrio… que no decaiga! Es genial, con sus callecitas estrechas de adoquines, sus casas con balcones, sus bares bohemios, estrechos y ruidosos, las tiendas de chinos, las boutique vintage y a la última moda, las peluquerías con sofás y el olor a kebab y a incienso, y todo al lado, el Dia, la panadería, el estanco, el cajero… aunque seguramente tendrá su lado oscuro, pero de momento no quiero averiguarlo, y además, puede que ya vaya siendo hora de dormir…

martes, 3 de agosto de 2010

We will be victorious

Y como bien dice Muse, no cabe rendirse ante aquellos que quieren que sea como ellos quieren porque tengan el poder.

Hay días que me despierto revolucionaria, y el verano, ese verano que está empezando para mí justo ahora, después de mi primera escapada a la playa, el cambio de casa, que me ha venido genial, los días de salir con los del trabajo, con la barbacoa en una terraza en un 7º con una vista increible y los bares de tapas y las cervecitas en un pub, volviendo a casa y casi pasando frío.  Mañana empiezan mis días libres, miercoles y jueves, en una ciudad medio vacía, sofocada por el calor, con los nervios crispados por una huelga de controladores aéreos aún por definir, y es que ni pensando en las vacaciones se puede consolar una, porque ahora resulta que se van a poner en huelga, a partir del 15.

El trabajo es solo algo que hay en medio de todos esos momentos, de todas esas escapadas, a Ibiza, puede que a Lisboa, puede que a más sitios. de conciertos y fiestas, de visitas que tienen que venir, de muchas cosas, y se pasan las 8 horas y después viene el resto de mi vida, con banda sonora cortesía de Muse, casualmente Resistance.

martes, 27 de julio de 2010

Everybody’s changing

Estaba (y estoy) tan tranquilamente escuchando musiquita, en este caso ha tocado la musica inglesa y he saltado de los Kinks a Blur y de ahí a Lily Allen.

Ya tranquila, mañana me espera un día muy duro, hacer toda la mudanza y eso despues de trabajar de 7 a 3, aunque al menos estos días están siendo bastante tranquilos, sobretodo los que he pasado en la playa. Me lo he pasado como los indios en la carpa, me he bañado en la playa… y la verdad es que Fuerteventura es una pasada ahora en verano. Pero bueno, yo me voy a mudar, concretamente mañana, al centro más centro de Madrid, y me encanta que esté lleno de gente joven y de bares, y tener movidilla cerca. Realmente lo que echo de menos de allí es a la gente, y por desgracia ya no estamos allí casi nadie, cada uno ha seguido con su vida y nos ha llevado por caminos diferentes, igual que los que se han quedado tienen una vida distinta a aquella que compartimos hace 3 o 4 años. Así que bueno, mal de muchos, consuelo de tontos, y el mio es que veo que no soy la única. En el fondo pienso que todos echamos de menos aquel tiempo de nuestra vida, pero es un tiempo que ya se acabó y que no va a volver, pero al menos ahora tengo un trocito de las vidas de todos ellos unidas a la mía, y ese vinculo se ha hecho fuerte con el tiempo. Dentro de poco me voy a Ibiza, a seguir viendo amigas y disfrutando del verano.

Asi que me voy a dormir que son casi la 1 de la mañana, mañana madrugo y tendre un laaaaaaargo día por delante,

domingo, 18 de julio de 2010

Al otro lado del espejo

Creo que también así se llamaba un capitulo de Lost, ahora que lo veo escrito.
Es raro buscar un titular que resuma todo lo que está pasando ahora mismo, lo que se está poniendo en marcha. De repente es 18 de julio, así, como si nada, nos plantamos en mitad del verano y yo no me he dado ni cuenta. Dentro de poco es 1 de agosto, y eso va a significar algunos cambios. Por fín, tengo casa nueva. Y antes de eso, pues me voy unos dias a la playa. El proximo viernes para ser más concretos.
Ahora es domingo por la mañana, genial esa hora en la ciudad, es de día pero hace fresco y no hay nadie, nadie en la calle. Apenas pasan coches, no te cruzas con nadie, y puedes ir paseando a tu ritmo. Sientes la ciudad dormida, en idas y venidas... la gente se ha escapado este fin de semana, salir de esta maraña calurosa y loca es lo mejor que se puede hacer en vacaciones. Y dentro de poco me voy a respirar a su mismo corazón, y después a Ibiza, una semanita. Mis vacaciones son al final de agosto, pero ahora apenas empiezo a darme cuenta de que es verano. La ciudad me tiene atrapada, mis horarios, el metro, el aire acondicionado y la chaqueta y los zapatos del uniforme.
No me puedo imaginar el momento en el que yo también este allí, tumbada en la arena, ante un mar infinitamente azul.


Posdata: También se valora la posibilidad de ir al teatro esta semana y papeletas para una gran fiesta, mientras no se porqué en la radio suena My hips don't lie. Son las 9 y 20, creo que es hora de irse a dormir, por mucho espiritu fiestero que me esté entrando.


Me dices good bye en tu nota tan ricamente...

lunes, 12 de julio de 2010

CAMARERO! Una de champiñones...

Porque sí, porque nunca en mi vida lo había pasado tan mal viendo un partido de fútbol, los nervios a flor de piel las dos horas en el bar, pasando calor, pasando miedo al pensar que se iba a acabar la prórroga y nos ibamos a penaltis, despues de estar sufriendo con todas las patadas y pisotones de los holandeses, la gente que resoplaba con cada decisión arbitraria (valga la redundancia) del árbitro, que gritaba a cada ocasión perdida, a cada susto que nos daban los holandeses y que salvaba Casillas, porque teníamos que ganar, porque habíamos llegado hasta allí y no se podía perder una final de un Mundial. Nunca habíamos estado en una, pero si estabamos allí era para demostrar que somos los mejores. Había que marcar. Había que ganar. Lo había dicho el pulpo. Todos lo deseábamos. Pero 116 minutos después seguíamos empatando a cero.
Y llegó el gol. Y se desató la locura, porque lo que pasó ayer no tiene otro nombre. Gol de Iniesta, y España se va de fiesta.
Miles, cientos de miles, millones de personas en la calle, en cada pueblo, en cada ciudad, cortando el centro de Madrid anoche, y hoy. Yo, con la cara pintada de rojo y amarillo, porque un mundial lo vale, me he dejado la garganta, y con mi contusión en el pie, me he paseado por la Castellana, me he metido dentro de la fuente de Colón, he llegado andando hasta Cibeles, subido Gran Vía entre gritos, saltos, bocinas y vuvuzelas, y hoy he vuelto, para estar allí, para ser una más de esos miles de personas que quieren celebrar esta victoria junto a ellos, gracias a ellos.
Mañana volveremos al trabajo, a la crisis, a la bolsa que sube o baja, a la desfachatez de nuestra clase política, a la huelga de metro, al paro y a todas nuestras miserias del día a día, pero estos dos días nos han servido para demostrarnos que querer es poder. Y si podemos ganar un Mundial así, a trancas y a barrancas, aunque sea por la mínima, aunque haya que agonizar de ese modo, entonces, ¿de qué no seremos capaces?
Espero que esto pueda ser, porqué no, un revulsivo, un ejemplo para todos. Hemos llegado hasta ahí, hemos unido un pais en un equipo, lo hemos soñado y lo hemos conseguido.
Somos campeones del mundo.

domingo, 4 de julio de 2010

el viento viene, el viento se va...

Y así, cogiendo de prestado una frase de Manu Chao, resumo las pocas cosas que hay de nuevo.

Una tarde entera, una noche, una mañana de esas que el sol te pica en los ojos, y quisieras seguir durmiendo, y otra noche más... y lo que había desaparece, gone with the wind, my dear, y yo sintiendome mal pero al mismo tiempo pensando que no tengo por qué hacerme responsable. Y esto no es solo por ti, es por mí, es por todo. Es porque somos dos, y yo soy muy mía.

Y no sólo eso. Dentro de poco, apenas horas, me echaré de nuevo a la calle, buscando un nuevo lugar donde dejar mis trastos, donde volver por las noches, un lugar, espero, más apacible y ordenado que esta casa que cada vez más se está volviendo una casa de locos. No voy a terminar con una úlcera por culpa de un par de patanes. Eso está claro. Así que, una vez más, y ya he perdido la cuenta, voy a romper con todo, a irme, a coger todos mis bártulos y trasladarme. Esta vez han sido 4 meses, y no es solo cosa mía. Mi paciencia tiene un limite, y yo cuando decido algo, lo decido hasta sus últimas consecuencias. Y me da igual lo que pase después.

...sin más razón...

jueves, 10 de junio de 2010

on no hi ha no se pot rascar

Pero hay algo que me ha rascado, hasta lo más profundo del hueso, hasta volver a romper la coraza del tiempo y devolverme al mismo punto, desenterrando todo aquello que creía que no volvería más, el sabor amargo de tantas y tantas horas perdidas, de las noches y los días sin sentido, de todo lo que no fue, de tantas veces que creía que tenía algo y que no era más que ilusión.

A lo mejor realmente lo necesitaba, para poder recordar donde estoy, pero no sé si merece la pena, no sé si todo esto me lleva a algún sitio, y vuelvo a ser así como era, haciéndome preguntas, soñando historias imposibles, pero anclada al suelo como si mis pies estuvieran encadenados a bloques de hormigón, sin poder dar un solo paso y con la esperanza perdida.

Hay historias y hay historias, y otras veces, simplemente, no hay suerte, no hay nada.