jueves, 30 de diciembre de 2010

Fin de año

Y mañana, nos vamos de fiesta. 31 de Diciembre. A recibir el 2011 en una discoteca pija, barra libre hasta las 7 y chicos de traje y corbata.

Hace mucho que no salgo de fiesta, y no puedo acordarme cuanto hace que no libro una fiesta. Así que mañana vamos a quemar la noche madrileña, porque total, hasta las 7 no abre el metro, así que habrá que ir a por el chocolate con churros…

Este año se acaba raro, con una profecía de cambio de ciudad. Y yo me pregunto por qué, con lo que a mi me gusta Madrid, lo fácil que me ha resultado adaptarme a la vida aquí, y todo lo que estoy viviendo y lo que queda por hacer. Me resulta cómodo, se me hace fácil caminar por las calles y pasar por un sitio o por otro, ver los escaparates, la gente, escuchar el ruido de la plaza, sacar a pasear a Lucas…

Reconstrucción, de Deluxe. Qué mejor palabra ahora mismo.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Historia universal

Después de estas vacaciones de Navidad, 12 días lejos del trabajo, con vuelos cancelados en París, nieve y cocteles en Montmartre, bus, la primera temporada de Gossip Girl y tren regreso a Madrid, una pizza rota rebajada y otra sesión de la reina cotilla en el sofá, empiezo con más fuerza, con más ganas de hacer cosas, a pesar de tener que madrugar, mañana va a ser un día duro, 8 horas de trabajo de nuevo, y los madrugones, y el frío de Madrid… pero la verdad es que me apetece volver de nuevo.

El tiempo libre da para mucho o para muy poco, pero la cabeza está funcionando 24 horas, y la verdad es que ha dado tiempo a poner ciertas cosas en su sitio, y otras se han quedado muy descolocadas. Hacer siempre lo mismo, o probar a hacer cosas diferentes que no funcionan, o dejar de hacer cosas porque puede que ya hayan perdido su sentido. Retomar relaciones, o dejar que las que no eran nada no lleguen a serlo, y ver que por otra parte, nuevas sigan adelante, ajenas a uno mismo, esos trozos de vidas que se separan aunque también vayan a parar al mar. Quizá no ayude ver El diario de Bridget Jones, un día frío de resaca, pero sí que ciertas veces hay que hacerse con fuerza para superarse.

A golpe de guitarra y vientos con Deluxe, las canciones tristes y que recuerdan al frío y a la soledad, y la verdad es que hay que seguir siempre adelante, puede que hoy tenga algo más de suerte, quizás tenga algo más de suerte esta vez…

Así que mañana nos enfrentaremos de nuevo al cielo de Madrid, a sus amaneceres lentos, a las mañanas ajetreadas, el metro, el bus, el trabajo duro y la vuelta a casa, porque hay muchas cosas que poner en orden…

domingo, 12 de diciembre de 2010

Esperando que me toque la lotería

Ya casi estoy de vacaciones. Solo me queda un día, una noche, y no vuelvo más hasta el 26 de diciembre al trabajo.

Me voy a París, me voy a mi pueblo, tenemos comida de empresa, tengo mucho tiempo libre para hacer lo que quiera, ordenar la casa, jugar con Lucas, apuntarme al curso de francés… mañana voy a la Fnac, a darme una vueltecilla… Mu rico!!!

sábado, 30 de octubre de 2010

Just my imagination

Es sábado por la tarde, empieza a ahacer frío y yo estoy tan agusto en mi sofá, escuchando música, pensando en la fiesta del próximo sábado… y es que se está preparando, y puede resultar una fiestecilla graciosa, la verdad es que sí. Y además se juntará un pequeño grupito, esas fiestecillas en casa, y el ron y la música y el buen ambiente, y la verdad es que hacía mucho que no hacía una fiesta en una casa, porque no he tenido ni siquiera una casa desde hace mucho tiempo…

Me paro a pensarlo, y es una movida, pero bueno ahora mismo me encuentro muy bien, y la verdad es que no me apetece nada lo de salir por ahí esta noche, quiero quedarme en casa y descansar, y aprovechar que ahora estoy aquí yo sola… y no hacer nada. Quedarme en pijama un sábado por la noche, a lo peli y manta.

Sí, señor. Y lo mejor es que cambian la hora, y aunque madrugue y trabaje el domingo por la mañana y me vaya encontrando por la calle a la gente que vuelve de fiesta, voy a poder dormir una horita más.

martes, 26 de octubre de 2010

The dreamer

Una introducción con la voz rasgada del hombre más alto de la Tierra, recién llegado de Suecia (como mi estantería Laiva) a mi vida a través de 180 Grados, una pequeña presentación del mismo a un amigo de tiempo atrás, un intento de reordenar mi cuarto fallido, o digamos que no finalizado por completo, una recogida mañana en el aeropuerto, un montón de noticias nuevas y cierto sentimiento de inquietud referente a los mensajes que no llegan, aunque bueno, la última vez que me puse nerviosa por esto podemos afirmar que el resultado fue positivo, aunque  no se haya llegado a concretar nada.

Pero pensaba en cómo cambia la situación de los demás, en las idas y venidas y las sacudidas que da la vida, y cómo casi todos mis amigos están ahora en otro sitio, cada uno en el suyo, cómo las circunstancias nos van separando pero la vida sigue, y hay cosas que nunca cambiarán entre nosotros.

domingo, 24 de octubre de 2010

Lisboa

Unas horas en la capital portuguesa, y bastan para quedarte prendada con su arquitectura, su río Tejo que parece el mar, el olor en la calle de las castañas asadas, el barrio alto y toda esa gente en la calle, y la cerveza barata en vasos de plástico… Ha sido corto, pero intenso.

Y después de pasar un rato en otro país, que se dice pronto, ya estamos de vuelta a la vida cotidiana, al trabajo, a las prisas, el teléfono, las facturas… Menos mal que mañana libro, y esta vez son tres días enteritos.

viernes, 22 de octubre de 2010

C’est la vie…

Situación:
1. Tu relevo llega tarde, sales media hora (o quizá más) después del curro, pero te reconfortas pensando en la super siesta que te echarás al llegar a casa.
2. Pierdes el bus y con el atasco que hay por ser viernes, estás casi 20 minutos esperando al siguiente, pero la idea de la siesta sigue siendo maravillosa.
3. Pierdes, cómo no, el metro delante de tus narices (con lo que jode, después de ir por ahí corriendo como una loca esquivando a 250 personas que parece que estás en un videojuego). Tienes que esperar 3 minutos contando baldosines, o goteras, o mirando a los pies de la gente tan aburrida como tu en el andén, pero pensar en la siesta te llena de felicidad y gozo.
4. Por fin llegas a casa, el ascensor esta parado y hay un cable misterioso por el rellano, pero subes los 4 pisos a pie, ya sintiendo calambres (por el cansancio de doblar en el curro, no por subir, todavia no estoy tan mal) mientras oyes extraños ruidos que no presagian nada bueno…
5. Están arreglando el ****** ascensor en la puerta de tu casa, a metro y medio de la ventana de tu cuarto, y por supuesto, además de dar golpes, y soldar piezas con el consecuente olor a quemado, hablan a grito pelado (que a lo mejor alguno es sordo y no hay que reirse, pobre hombre bastante tiene con lo suyo).
¿Que estoy pensando? Pues que la vida es maravillosa y que voy a tomarme el cuarto café del día, y que ya dormiré cuando me muera.