jueves, 26 de mayo de 2011

True blood

Pasan los días, y hay mucha sangre, y mucha pasión y mucha muerte y mucha vida.

Y la vida también está ahí, al otro lado de la calle, mañana me espera un madrugón importante pero es viernes, por fin es viernes, y vamos a salir. Me da igual dónde, cómo, cuándo, con quién. Lo que importa es el QUÉ.

Porque sí, porque ya toca, porque son 2 meses de trabajo y viajes y otras cosas también, pero ahora estamos en primavera, se acerca el verano, los días en la playa, al sol, y las noches calurosas refugiada bajo un aire acondicionado con una cerveza.

Lo pienso, y como estoy ultimamente súper enganchada a la serie, y creo que tiene de todo: intriga, drogas, bares, fantasía, sexo, terror… una versión mejorada de Twin Peaks.

Pues bueno, aquí se acaba la historia por hoy.

Y para acabar, que mejor cierre que este ;)

viernes, 11 de marzo de 2011

Buenas noches, Japón

Pasan los días, lentos, uno a uno, como páginas pesadas de un libro de 200 kilos. Hay voces en la calle, Lucas que ronca, imágenes de cámara de movil que bailan en la tele, la fuerza de la tierra que se deja sentir, 30 millones de personas en medio de una catástrofe, alarma nuclear… el mundo se nos descontrola, se nos va de las manos, se propaga una onda por todo el océano pacifico, desde Canadá a Chile, barriendo la costa.

Pero yo tengo una vida normal y corriente, tranquila, mañana es sábado y trabajo, al otro es domingo y también, y al siguiente y unos cuantos más. No creo que a Madrid me llegue un tsunami.

No sé si es normal pensar en estas situaciones en qué poco importan nuestras decisiones o nuestra condición para enfrentarnos a un fenómeno como este de la naturaleza, y en qué tonterías nos metemos, poner una central nuclear ahí con lo peligroso que es eso, fisión, fusión, energía, electricidad, calefacción, internet, telefono, facturas, trabajo… Claro, esa central nuclear está ahi para abastecer de energía a un país en el que el trabajo es vital. Pero no sólo allí, aquí también tenemos lo nuestro.

En general, el mundo está montado muy raro. Yo ahora estoy escuchando jazz, Benny Goodman, Like a fish out of water. Bastante sutil, con eso de los tsunamis. En otro lado del mundo, a otra gente se le ha caido la casa abajo por un temblor de tierra, así como así, y están acampados a la espera de que pueda continuar como antes, pero tiene que ser una movida. No has hecho un cambio, se te ha impuesto, y en realidad lo unico que se pretende es volver a la normalidad. Pero es que esa normalidad es, en cierto sentido tan superficial. Y depende tanto de nosotros mismos, que de repente algo se nos escapa a nuestro control que no podemos ni imaginarlo. Por eso hay gente que hace centrales nucleares. Eso, ves tu, con las placas solares pues no pasa. Se te puede caer al centro del mundo, pero sin miedo a radiaciones y todo-eso-que-no se que es pero se que es muy malo que se quedará ahí tantos años, como en Chernobyl, pero en niños japoneses. Seguro que a eso le sacan muchas películas de miedo.

Pero el ser humano también es capaz de apreciar y de concebir conceptos abstractos, y de crear, tenemos el lenguaje y el pensamiento y eso es muy raro. Tenemos formas diferentes, nos clasificamos, adoptamos roles en la sociedad, nos comunicamos. Existe la música, el cine, la moda, la escritura, toda una serie de filias y fobias que compartimos con otros, sin más mediación que el de nuestro propio cerebro y nuestros estímulos.

Somos algo muy curioso, pero el mundo en el que vivimos cada día me sorprende más.

lunes, 10 de enero de 2011

La vita e bella

¿Cuanto tarda una pizza para llevar? 10 minutos. Suficiente.

En 10 minutos puedes pensar muchas cosas. No demasiadas, pero da para un planteamiento serio del presente. Y para olvidar todo eso necesitas más de 10 minutos.

A lo mejor yo he tomado decisiones en menos tiempo todavía, y puede que no parezcan decisiones fáciles, hacer la maleta, cambiar de ciudad, de país, de estación del año. Echar a rodar y dejar que todo siga su curso, siempre hacia adelante, dejando atrás todo lo que era tu vida hasta ahora, lugares, rutinas, personas… Son cosas que haces, sin más, sin darte cuenta realmente de lo que abandonas, porque sólo piensas en lo que enfrentas, y la novedad te hace olvidar lo demás. Pero cuando todo deja de ser nuevo, pasas a la fase crítica, en la que revisas lo que sucede, una especie de checkpoint autoimpuesto, en el que no vale dejar cabos sueltos, o más bien cables pelados que te electrocutarían si llegas a tocarlos, y te preguntas donde te han llevado todas esas decisiones, a veces inesperadas hasta por ti misma.

Se establecen nuevas relaciones, nuevas prioridades, una monotonía diferente y que se disfraza de pasado, siendo dificil que sea lo mismo, siendo imposible.

Y pasan los 10 minutos, y ahora las cosas son como son, sin más, y me voy con un eco resonando durante días…

martes, 4 de enero de 2011

Fascinado

Realmente, cada vez que sales, al volver a casa, es una aventura. Unas veces vuelves y te encuentras con cecina, y otros alimentos para el espíritu, cortesía de un viejo dueño de un bar, mientras que otro que está sacando el perro a horas intempestivas y al que ves doble te cuenta la historia de Manuelita Malasaña; y otras veces vestida de concubina satánica by Mango outlet y los zapatos en una bolsa volviendo de un cotillón, te encuentras en los 10 metros del taxi a casa a dos y te vas con ellos de copas (hay un bar y un estanco en ese trayecto), mientras la camarera con aspecto de yonki le tira a muerte a uno de ellos.

Y otras mañanas te dan las 11 de la mañana sin dormir, y sin fregar el suelo.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Fin de año

Y mañana, nos vamos de fiesta. 31 de Diciembre. A recibir el 2011 en una discoteca pija, barra libre hasta las 7 y chicos de traje y corbata.

Hace mucho que no salgo de fiesta, y no puedo acordarme cuanto hace que no libro una fiesta. Así que mañana vamos a quemar la noche madrileña, porque total, hasta las 7 no abre el metro, así que habrá que ir a por el chocolate con churros…

Este año se acaba raro, con una profecía de cambio de ciudad. Y yo me pregunto por qué, con lo que a mi me gusta Madrid, lo fácil que me ha resultado adaptarme a la vida aquí, y todo lo que estoy viviendo y lo que queda por hacer. Me resulta cómodo, se me hace fácil caminar por las calles y pasar por un sitio o por otro, ver los escaparates, la gente, escuchar el ruido de la plaza, sacar a pasear a Lucas…

Reconstrucción, de Deluxe. Qué mejor palabra ahora mismo.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Historia universal

Después de estas vacaciones de Navidad, 12 días lejos del trabajo, con vuelos cancelados en París, nieve y cocteles en Montmartre, bus, la primera temporada de Gossip Girl y tren regreso a Madrid, una pizza rota rebajada y otra sesión de la reina cotilla en el sofá, empiezo con más fuerza, con más ganas de hacer cosas, a pesar de tener que madrugar, mañana va a ser un día duro, 8 horas de trabajo de nuevo, y los madrugones, y el frío de Madrid… pero la verdad es que me apetece volver de nuevo.

El tiempo libre da para mucho o para muy poco, pero la cabeza está funcionando 24 horas, y la verdad es que ha dado tiempo a poner ciertas cosas en su sitio, y otras se han quedado muy descolocadas. Hacer siempre lo mismo, o probar a hacer cosas diferentes que no funcionan, o dejar de hacer cosas porque puede que ya hayan perdido su sentido. Retomar relaciones, o dejar que las que no eran nada no lleguen a serlo, y ver que por otra parte, nuevas sigan adelante, ajenas a uno mismo, esos trozos de vidas que se separan aunque también vayan a parar al mar. Quizá no ayude ver El diario de Bridget Jones, un día frío de resaca, pero sí que ciertas veces hay que hacerse con fuerza para superarse.

A golpe de guitarra y vientos con Deluxe, las canciones tristes y que recuerdan al frío y a la soledad, y la verdad es que hay que seguir siempre adelante, puede que hoy tenga algo más de suerte, quizás tenga algo más de suerte esta vez…

Así que mañana nos enfrentaremos de nuevo al cielo de Madrid, a sus amaneceres lentos, a las mañanas ajetreadas, el metro, el bus, el trabajo duro y la vuelta a casa, porque hay muchas cosas que poner en orden…

domingo, 12 de diciembre de 2010

Esperando que me toque la lotería

Ya casi estoy de vacaciones. Solo me queda un día, una noche, y no vuelvo más hasta el 26 de diciembre al trabajo.

Me voy a París, me voy a mi pueblo, tenemos comida de empresa, tengo mucho tiempo libre para hacer lo que quiera, ordenar la casa, jugar con Lucas, apuntarme al curso de francés… mañana voy a la Fnac, a darme una vueltecilla… Mu rico!!!